Se denominan así porque son enfermedades infecciosas que básicamente, se transmiten a través del contacto sexual (vaginal, anal, y oral) aunque no exclusivamente.
Existen más de treinta enfermedades de este tipo. Están distribuidas por todo el mundo, con un conocimiento impreciso de su incidencia, pues existe una importante infradeclaración de dichas enfermedades.
El 85 % de los casos conocidos, ocurren en jóvenes entre 15 y 30 años.
Aunque es saludable disfrutar de la sexualidad, toma las precauciones necesarias y practica sexo seguro y responsable.
Para prevenir estas enfermedades, es muy importante el uso del preservativo o vacunarse en el caso de la hepatitis B. Próximamente también será posible, vacunarse del papiloma virus humano (HPV), responsable de casi el 100% del cáncer de cuello uterino en la mujer.
El diagnostico se realiza fácilmente, a través de métodos o pruebas diversas, después de que haya transcurrido el periodo de incubación, (tiempo que transcurre desde el contacto con la persona infectada, hasta que aparecen los primeros síntomas de la enfermedad, que es distinto en cada una de ellas) y son los siguientes: 1. Citología 2. Test especifico (biología molecular) para la detección del virus de papiloma humano (HPV) 3. Cultivos de secreciones vaginales, cervicales y uretrales 4. Análisis de sangre y orina 5. Estudio del flujo en fresco. Tinción de gram. Etc.
El diagnostico precoz, a través de las pruebas antes mencionadas y el tratamiento adecuado e instaurado con rapidez, son muy útiles, para evitar la extensión de estas enfermedades y para evitar o retrasar las graves complicaciones que pueden tener algunas de ellas, entre las que destacamos:
Enfermedad inflamatoria pélvica (secundario a la infección por gonococo y chlamydia), que produce infertilidad masculina y femenina, embarazos ectópicos, dolores crónicos abdominales, etc.
La morbimortalidad materno infantil, secundaria a la transmisión de algunas de estas enfermedades a través de la placenta ó del canal del parto de una madre infectada a su hijo. (Sífilis congénitas, neumonías por chlamydias trachomatis, alteraciones neurológicas por herpes virus….etc.).
Una mayor incidencia de carcinoma de cuello uterino, secundario a la infección del Papilomavirus humano (HPV).
Estadios avanzados de la sífilis (afectación de la piel, sistema nervioso central, corazón, etc.) .
Y el SIDA (Enfermedad que afecta al sistema linfático del organismo, es decir el sistema defensivo).
El tratamiento de estas enfermedades, debe de estar dirigido a la persona afectada y a la persona o personas con las que mantuvo contacto sexual antes de que aparecieran los primeros síntomas.
Como veremos más adelante, muchas de estas enfermedades, no presentan ningún síntoma en la mujer. Por eso es muy importante someterse a un examen médico cada año, si tienes relaciones sexuales.